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Derecho Laboral
Comentarios al Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Especial para la Dignificación para los Trabajadores y Trabajadoras Residenciales
 
Comentarios al Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Especial para la Dignificación para los Trabjadores y Trabajadoras Residenciales
 
Mediante el Decreto Nº 8.197 de fecha 5 de mayo de 2001, publicado en la Gaceta Oficial N° 39.668, de fecha 6 de mayo de 2011, (en lo adelante “El Decreto-Ley”) se dictó la Ley Especial para la dignificación de los trabajadores y trabajadoras residenciales, la cual tiene por objeto “…asegurar las garantías constitucionales y los derechos humanos de los trabajadores residenciales, generando las condiciones necesarias para su dignificación, delimitando las acciones propias de lo que hasta ahora ha sido denominado oficio de conserjería, las partes del proceso, los derechos y obligaciones, así como los mecanismos especiales para la garantía efectiva de los derechos de este sector, establecidos en la Constitución y demás Leyes de la República Bolivariana de Venezuela; impulsando cambios en las relaciones de trabajo y patrones socioculturales propios de un sistema patriarcal y capitalista, que genera relaciones de explotación, expresadas en formas contemporáneas de esclavitud y desigualdad.”
 
El Decreto dispone que se aplicará siempre de manera preferente la Ley que beneficie al trabajador en función de la garantía plena de todos sus derechos.
 
Así, se entiende como trabajador residencial a todo aquél que tiene a su cargo la limpieza y aseo de las áreas comunes de un inmueble destinado a viviendas multifamiliares, establecimientos u oficinas, independientemente de que éstos habiten en el inmueble en el cual prestan sus servicios o fuera de él.
 
De manera expresa se indica que queda sin uso la denominación “conserje” por ser catalogada por la Ley como un término peyorativo y que refiere una forma contemporánea de esclavitud.
 
Durante el transcurso de la relación de trabajo, se considerará al trabajador residencial, así como a los integrantes de su familia que vivan con él, como habitantes de la comunidad en la que presta su servicio, con los mismos derechos inherentes a la vida social, comunitaria, familiar y ciudadana, que el resto de los habitantes del inmueble.
 
Se consideran partes en la relación de trabajo, a la comunidad de habitantes y al trabajador residencial. La figura del patrono estará representada por la comunidad de residentes, quien actuará a los fines de establecer las órdenes e instrucciones para el trabajador, a través de la junta de condominio.
 
No se consideran patronos, ni actuarán como tales, las empresas u organizaciones que presten servicios de administración de condominio.
 
Por otra parte, cuando la relación se establezca en inmuebles destinados al comercio o a fines distintos a la habitación, la figura del patrono será ejercida por la junta de condominio o la comunidad de copropietarios, arrendatarios, administradores, responsables o encargados de los establecimientos u oficinas.
 
Respecto a la contratación de los trabajadores residenciales por medio de cooperativas, empresas privadas o cualquier otra forma de tercerización, se dispone que no podrán menoscabarse o disminuirse los derechos consagrados a favor de dichos trabajadores; Por lo que serán nulos los negocios jurídicos y contratos a través de los cuales se pretenda evadir la relación de trabajo con fines de excluir a estos trabajadores de la protección legal, mediante la simulación de las relaciones de trabajo con otras figuras jurídicas.
 
El funcionario actuante o el operador de justicia podrán desconocer las formas jurídicas mediante las cuales se pretenda la simulación.
 
Las obligaciones derivadas de la relación laboral existente entre el patrono y el trabajador residencial son responsabilidad de la junta de todos los copropietarios según la alícuota parte que corresponda del inmueble.
 
La contratación del trabajador residencial se hará reconociendo su estabilidad laboral o su despido, aún cuando éste ocurra por causa justificada.
 
Prohibiciones
 
El mencionado Decreto Ley  prohíbe la sobreexplotación del trabajador, entendiéndose como la asignación de labores que no se corresponden a la definición del oficio, describiéndose a continuación las siguientes:
 
a)      Ejecutar trabajos distintos a la limpieza y el aseo de las áreas comunes del inmueble.
b)      Ejecutar tareas que impliquen trabajos especializados o que sean responsabilidad de la junta de condominio.
c)      La realización de esfuerzos que estén por encima de sus posibilidades físicas.
d)      El control, observancia y supervisión del cumplimiento de los servicios públicos tales como luz, agua y gas, así como otras obligaciones y responsabilidades derivadas de la administración del inmueble o de quienes habiten en el mismo.
e)      La vigilancia y custodia del edificio, la limpieza, aseo y mantenimiento de las áreas comerciales en caso que existan, así como aquellos espacios a los que componen las áreas comunes internas del inmueble.
f)        Reparación de daños y desperfectos ocurridos en el inmueble.
g)      Cualquier otro trabajo considerado como pesado, conforme a las normas que rigen la materia.
h)      Labores que impliquen riesgo, de conformidad con la normativa relativa a seguridad laboral.
 
El patrono deberá contratar un trabajador residencial por cada área física determinada como máxima, según lo establezca el Reglamento de esta Ley y tantos ayudantes como sean necesarios. El patrono deberá garantizar al ayudante los derechos laborales salvo la provisión de vivienda.
 
Sólo en el caso de parentesco por consanguinidad o afinidad y que exista común acuerdo para residir en la misma vivienda, podrá garantizarse la provisión de la misma al ayudante.
 
No se consideran como partes de la relación de trabajo los familiares del trabajador residencial, salvo que dicho familiar suscriba un contrato de trabajo por separado.
 
Derechos del Trabajador Residencial:
 
Se establece que gozarán y serán protegidos sus derechos como hombres y mujeres, tales como: protección laboral de la maternidad, lactancia materna, descanso pre y postnatal, fuero maternal; así como también la protección a los derechos derivados de la paternidad.  
 
No podrá establecerse en los contratos de trabajo prohibición alguna de embarazo, ni limitaciones a la libre reproducción y desarrollo de la vida familiar. En consecuencia, es nula cualquier norma que limite o menoscabe estos derechos.
 
Los trabajadores residenciales junto a su familia, tendrán derecho como habitantes del inmueble, al uso de áreas comunes, visitas de familiares y amigos, sin discriminaciones de tipo alguno.
 
El trabajador residencial no podrá enajenar, gravar o arrendar, en todo o parte, el inmueble, salvo en los casos en que la comunidad, a través de negocios jurídicos en el ordenamiento aplicable, haya otorgado tales derechos, o cuando por vías excepcionales haya obtenido tales derechos sobre el inmueble.  
 
Asimismo, los trabajadores residenciales tienen derecho al uso del tiempo libre, recreación, estudio y participación, no estando obligados a permanecer durante este tiempo en su sitio de trabajo. De igual modo, se les garantiza el derecho al respeto y no discriminación por causa alguna, credo, origen cultural, raza, género, orientación sexual, grado académico o clase social, no pudiendo ser reprimidos en aquellos espacios en los que el trabajador o su familia desarrollen sus expresiones u opiniones.
 
La ley garantiza a los trabajadores residenciales el derecho a ser indemnizados por los daños y perjuicios causados por el patrono.
 
Condiciones de Trabajo, Salario y Jornada
 
Se establece como obligación del patrono, la provisión de los útiles de trabajo; así como un botiquín de primeros auxilios y garantizar un lugar adecuado para el resguardo de los mismos, distinto a la vivienda del trabajador residencial.
 
En el caso de las enfermedades ocupacionales y accidentes de trabajo, el patrono deberá cumplir con las obligaciones que se deriven de la legislación vigente en materia de seguridad y salud laboral.
 
Para las labores distintas a la limpieza y aseo del inmueble, el patrono está obligado a contratar personal calificado.
 
Es importante destacar que los trabajadores residenciales estarán sometidos a la jornada diurna de trabajo y tendrán los fines de semana libres. No podrá obligarse al trabajador residencial a laborar horas extraordinarias.
 
Ahora bien, cuando voluntariamente el trabajador residencial opte por trabajar horas extraordinarias, deberán seguirse los trámites correspondientes y ser pagadas conforme a las previsiones establecidas en la legislación laboral.
 
En lo atinente al salario del trabajador residencial, se establece que no podrá ser inferior al salario mínimo nacional, el cual debe ser pagado en forma quincenal. El patrono está en la obligación de entregar recibos de pago.
 
De igual manera, el patrono tendrá la obligación de cumplir con el pago, retenciones, cotizaciones y demás obligaciones respecto a los conceptos y derechos derivados de la relación laboral conforme a las normas establecidas en las legislación que rige la materia laboral, seguridad y,  salud laboral y seguridad social.
 
Adicionalmente, a fin de garantizar el disfrute efectivo de las vacaciones del trabajador residencial, el patrono está obligado a contratar suplentes durante dicho período.
 
Se prohíbe toda forma de despido sin que medie justa causa previamente calificada por la autoridad competente. Se prohíbe la desocupación de la vivienda hasta tanto no haya sido efectuado el pago de los conceptos que correspondieren al trabajador al término de la relación laboral.
 
Adicionalmente, en ningún caso podrá realizarse un desalojo forzoso; por lo que, se le debe otorgar un plazo mínimo de tres (3) meses al trabajador para la desocupación del inmueble, contado a partir de la fecha en que se haga efectivo el pago del total de las prestaciones sociales y demás deudas laborales.
 
Del Derecho a la Vivida y Hábitat Dignos de los Trabajadores Residenciales
 
La vivienda del trabajador residencial debe tener las mismas condiciones que el resto de las viviendas multifamiliares. En consecuencia, debe tener acceso a los servicios básicos (agua, luz, teléfono, gas) siendo que el pago de los mismos correrá por cuenta del patrono.
 
Se prohíbe la incorporación de dispositivos que controlen el funcionamiento de servicios básicos del inmueble dentro de la vivienda del trabajador residencial; así como también el cobro de alquiler alguno al trabajador residencial por concepto de arrendamiento de vivienda.
 
Los espacios públicos y comunes del inmueble no podrán ser restringidos para el uso del trabajador residencial ni para los integrantes de su núcleo familiar.
 
El Ejecutivo Nacional establecerá los plazos y condiciones para la adecuación de los inmuebles existentes según las disposiciones de la Ley.
 
Disposiciones finales
 
Se establece un lapso de seis (6) meses para la adecuación de las relaciones laborales al cumplimiento de la presente Ley; así como para que sea dictado el Reglamento de la misma que desarrolle sus disposiciones.
 
El presente Decreto-Ley entró en vigencia a partir de su publicación en la Gaceta Oficial.


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